Un poco de historia...

Cabuxa es la evolución natural de la sensibilidad creativa de Ana, ‘alma mater’ de la firma y una apasionada del mundo del arte. De formación autodidacta, Ana aprendió muy joven el oficio del cuero de la mano de  artesanos en el sur de España . Un primer contacto que la animaría a seguir formándose y experimentar nuevas técnicas de creación en piel.

Su encuentro con Alfredo reforzó la carrera profesional de la firma uniendo la ilusión creativa de Ana con el conocimiento de Alfredo en el mundo textil; juntos crean una revolucionaria técnica de estampación que hoy es un reconocido emblema de la casa.

Con la reciente incorporación del hijo de Ana, Naín -máster de diseño en piel por la fundación Loewe- Cabuxa está inmersa en una continua renovación de colecciones que hablan de experiencia profesional, alta calidad y originalidad plástica. Una perfecta fusión de arte, pasión y tecnología.