30/Dic/2016

Siempre nos quedará el Arte

Ya no queda nada para acabar el año y un día como hoy muchos hacemos balance de lo mejor (y también de lo menos bueno) que hemos vivido durante estos meses. Muchos recuerdos quedarán en simples anécdotas, de otros no podremos evitar un sentimiento de nostalgia, pero seguro que de todos ellos podremos extraer lo mejor y guardar nuestras particulares lecciones de vida... Y mientras tanto, el arte y la sensibilidad de la creatividad nos abre las puertas de un nuevo año lleno de proyectos y nuevas ilusiones. Porque en Cabuxa nos gusta pensar que la emoción del arte sí puede cambiar el mundo.

 

En el último post del año hemos querido rendir un pequeño homenaje a todos esos artistas que como los que ya forman parte de nuestra particular Galería nos inspiran y emocionan. Y qué mejor manera de hacerlo que visitando uno de los mejores exponentes museísticos del mundo, el museo Guggenheim de Bilbao. Una breve pero intensa escapada donde nuestro equipaje fueron nuestros ojos y una mente abierta, y como compañero ideal nuestro clutch en piel de la colección -agotada!- ‘Toulouse Lautrec’. Un bolso cartera súper práctico y versátil que nos acompañó como un cicerone por las exposiciones del museo.

 

Nada más llegar allí estaba el terrier Puppy, la descomunal escultura floral del artista Jeff Koons dándonos la bienvenida; no pudimos evitar la analogía con las plantas que ilustran la colección “The Garden of the dreams”, ¿os imagináis que fuesen las mismas? ;)- La piel metálica que envuelve el edificio, su delicado pero robusto ensamblaje y la hipnótica estructura de sus formas irregulares nos trasladó a recrear con la imaginación nuevas formas y volúmenes para nuestras Piezas Únicas.

 

Una vez dentro, nos dejamos atrapar por la  videoinstalación de Fiona Tan y la exhuberancia exótica de colores y accesorios de lejanos países... Resulta casi imposible resumir en unas líneas la sacudida emocional que provoca contemplar la idiosincracia pictórica de Francis Bacon, la increíble colección de de los suizos Hermann y Margrit Rupf o el vibrante conjunto escultórico que rodea el museo. Obras de Yves Klein o Louise Bourgeois comparten espacio abierto con las sutiles esculturas de niebla de Fujiko Nakaya que inevitablemente nos trasladó al lenguaje pictórico que nuestro desaparecido amigo Yoshiro Tachibana dejó plasmada en la colección Nordic Varen.

 

Colores, formas, nuevos lenguajes y materiales,... en Cabuxa queremos inaugurar el nuevo año cargados de grandes deseos de belleza, ilusión y creatividad. Y recordad, el arte cambiará el mundo.

 

Feliz Año nuevo, amig@s!