28/Feb/2017

La revolución de la bandolera moderna

Es curioso descubrir cómo muchos de los accesorios de moda que hoy marcan tendencia nacieron como ingeniosas soluciones a necesidades concretas o incluso como herramientas de trabajo; por supuesto en un contexto histórico muy distinto del actual. Hoy queremos compartir algunas curiosidades sobre el origen del bolso moderno: bandoleras, bolsos de hombro, totes de asa regulable,... complementos que usamos a diario y que sin embargo fueron piezas imprescindibles entre la clase trabajadora de otros tiempos. Es nuestra particular forma de hacernos eco de la celebración -el próximo 8 de marzo- del día Internacional de la Mujer. Si queréis saber qué tienen en común el bolso bandolera con esta fecha, os invitamos a seguir leyendo....

 

Nos situamos en la Europa de principios del siglo XX, tiempos difíciles para una sociedad donde con el masivo reclutamiento de los hombres a la guerra, la mano de obra escaseaba y la subsistencia del hogar se hacía cada vez más precaria. En una lenta integración al mundo laboral, la mujer se había profesionalizado en la Administración a través de los servicios telegráfico y de correos, y en este contexto, la bolsa de asa larga fue una herramienta fundamental en el reparto postal a pie o en bicicleta donde se necesitaba tener las manos libres. Lejos quedaban ya las bandoleras de cuero con asa cruzada que usaron las sufragistas del siglo XIX para el reparto de panfletos en las manifestaciones.

 

A principios del siglo XX las bandoleras anchas y sencillas se convirtieron en el símbolo de la mujer trabajadora de clase humilde. Con la diversificación del empleo en las ciudades, las mujeres habían accedido en masa a las fábricas; la industria armamentística, de radiotelecomunicaciones y confección eran sectores emergentes que solicitaban mano de obra femenina por su especial destreza y habilidad. A cambio de jornadas extenuantes y condiciones laborales inexistentes, las mujeres -en su mayoría jóvenes inmigrantes- percibían salarios mínimos. Esta situación arrastrada desde la revolución industrial del XVIII, tuvo su gran revulsivo en marzo de 1911, a raíz del devastador incendio en la fábrica de camisas “Triangle Shirtwaist” en el que murieron 123 trabajadoras. El mayor desastre industrial en la historia de la ciudad de Nueva York fue el detonante de importantes cambios legislativos en las normas de seguridad y salud laboral… y finalmente la visibilización de los derechos de la mujer con la celebración del Día Internacional de la Mujer (antes, Día Internacional de la Mujer Trabajadora).

 

A través de la evolución de la moda y los complementos aprendemos a interpretar los cambios que han transformado nuestro mundo. En Cabuxa nos gusta tener presente la historia de las piezas que confeccionamos de forma artesanal con pieles y materiales de primera calidad. Piezas de edición limitada que como los bolsos bandolera fueron el símbolo de una mujer valiente, independiente y trabajadora.