15/Sep/2016

Mundo Cabuxa. Mientras haya inspiración...

Para muchos esta es la época de los proyectos y de las nuevas perspectivas, quizás sea una respuesta innanta a sacudirnos la modorra del verano y retomar con ilusión el día a día. Porque la ilusión es el motor que nos mueve a todos a avanzar, imaginar y crear. Y en Cabuxa nuestras ilusiones se traducen en captar esos momentos casi mágicos que nos inspiran en el diseño de nuevas colecciones. Hoy nuestro post va de eso. De lo que nos inspira y nos mueve a crear. 

En Cabuxa siempre nos hemos identificado con la tradición artesana y la pasión por lo auténtico, valores que junto con  nuestra querencia por la belleza natural nos llevó a instalar nuestro taller artesano en una pequeña aldea  del sur de Galicia. Un precioso entorno rodeado de pequeños valles con la presencia inmensa y tranquila del río Miño. Un lugar bucólico de esos que casi cuesta encontrar, ¿podéis imaginar lo inspirador que resulta escuchar el silencio calmo de la naturaleza? En nuestro trabajo diario en el taller, observar a través de la ventana nos descubre cómo la naturaleza crea preciosas estampas que nos inspiran las formas orgánicas de Piezas Únicas como Amendoeira, los colores vibrantes de nuestras diademas o las mariposas del portadocumentos Kallima. En otras ocasiones son las texturas de las hojas o de las cortezas de los árboles las que nos evocan las solapas de piel ecológica que después ensamblamos en Piezas de Escritorio, aportando dinamismo y ese toque natural que nos encanta.

Podríais pensar que siendo “cabuxa” un animal de campo, es natural que de ahí llegue nuestra principal inspiración. Pues os contaré un secreto: nuestra pequeña cabrita adora el mar, concretamente un rincón muy especial de la playa de Patos (Nigrán) a donde, en no pocas ocasiones se escapa para sentir el oleaje y respirar ese característico olor a salitre y arena mojada. Allí es donde, entre increíbles puestas de sol sobre las islas Cíes, bajan todas las musas para dar rienda suelta a la creatividad. No hay nada igual. De vuelta al taller, con los colores de la perfecta “hora azul” aún grabados en la retina, la viveza de nuestras ilustraciones de autor se convierten indelebles con nuestra técnica de estampación artesanal.

Ahora, ya conocéis un poquito más de nuestras fuentes de inspiración, del motor que empuja nuestra ilusión y nuestro día a día. Sensaciones estimulantes y enriquecedoras que descubren otra forma de crear y mantener siempre viva nuestra curiosidad por investigar y apasionarnos con lo que hacemos. Porque como dijo Van Gogh, “antes moriría de pasión que de aburrimiento”.

¡Feliz inspiración!