complementos estampados.
30/Mar/2017

“El arte ha de ser una expresión de amor o no es nada”. (Marc Chagall)

La capacidad de traspasar emociones a través de la pintura va más allá de la técnica o la estricta formación académica. En Cabuxa creamos nuestra Galería de Artistas para dar cabida a ilustradores de todos los estilos. Tan sólo tenemos una premisa, que el discurso creativo destile emoción. Porque como artesanos trabajamos el valor de lo auténtico con artistas capaces de emocionar no sólo por la maestría de su trazo o por la habilidad de contar historias, también por la calidad humana que envuelve a la obra. Artistas que como Teresa Roza Cuevas han hecho de su vida una enorme obra de arte.

Autodidacta de formación y artista de vocación, Teresa Roza Cuevas fue una entusiasta de las artes decorativas, actividad que desarrolló mientras se entregaba a su gran pasión, madre a tiempo completo. Pero las inquietudes de Teresa iban más allá y su enorme humanidad y capacidad de entrega, la llevaron a ser una altruista incansable volcada siempre en los demás. A principios del 2000 se traslada con su familia a una pequeña aldea del sur de Galicia, allí conoce la labor de un colegio de educación especial para adultos donde descubre un entorno abierto a la expresión artística en el que aportar su entrega desinteresada. Convencida del poder sensorial del arte, empezó a trabajar la plasticidad, el color y un lenguaje pictórico propio que estimulaba las capacidades creativas de sus alumnos. Su compromiso con el voluntariado en el centro la llevó crear un particular estilo naif de colores intensos y un puntillismo intuitivo que dejó plasmado en cuadros como El bosque de Eva, un canto a la alegría y a la sensibilidad de un “mundo especial”. Un mundo al que alumnos como Eva le habían abierto las puertas de par en par.  
Teresa fue madre, esposa, artista, viajera y soñadora, cuidadora incansable, amiga y compañera, pero sobre todo, ejemplo de vida y humildad. Descubrir su faceta pictórica, fue para nosotros todo un flechazo, la explosión de colores, la minuciosidad de su trazo y el lenguaje vivaz y poético de sus composiciones nos enamoró desde el principio y ante el humilde sonrojo de la artista, su obra Primavera, pasó a ilustrar una de nuestras colecciones de cabecera. 
Teresa nos deja un maravilloso legado artístico y vital. Sus obras son “expresiones de amor” que trascienden una profunda calidad humana volcada en la felicidad de todos los que la conocimos.

In memoriam, Teresa Roza Cuevas